Conservación del Chimpancé

Conservación del Chimpancé

Conservación del Chimpancé


Tanto el chimpancé común (Pan troglodytes) como el bonobo o chimpancé pigmeo (Pan paniscus), incluidas las subespecies del primero, se encuentran en peligro de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Los chimpancés son criaturas tan comunes en la cultura popular, que pudiera parecer que son abundantes en el mundo. En contraste, la vida en su hábitat natural está cargada de peligros que los han puesto en una situación desfavorable. De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) los chimpancés han desaparecido de 4 países africanos y en algunos otros están cerca de hacerlo, pues sus poblaciones son demasiado pequeñas.

La población total del chimpancé común ronda los 172,700-299,700 individuos, pero las poblaciones son pequeñas. Por ejemplo, en el Parque Nacional de Gashaka-Gumti, en Nigeria, coexisten hasta 1,500 chimpancés de Nigeria-Camerún (Pan troglodytes vellerosus o ellioti), que es de hecho la subespecie más amenazada de todas.

La población total de ambas especies se estima en menos de 350,000 ejemplares, sino es que mucho menos.

Por su parte, al sur del Congo se especula que existe una población total de 29,500 a 50,000 bonobos; estas cantidades son meras estimaciones ya que no existe un número más exacto. De todos modos, con el tiempo la población disminuye cada vez más.

Amenazas de los chimpancés

Tienen dos amenazas principales:

-Pérdida/degradación de hábitat.

Ambas especies viven en hábitats forestales, principalmente selvas y bosques húmedos. En los árboles encuentran su alimento y su refugio, por lo que la pérdida de estos es un severo golpe que daña sus posibilidades de supervivencia.

La pérdida y degradación de hábitat son consecuencia principalmente de la tala de árboles para convertir los terrenos en áreas agrícolas, mineras, urbanas y de silvicultura. En el oeste de África, la deforestación es un problema muy evidente y es precisamente el área geográfica donde se concentran muchos chimpancés.

-Caza por su carne.

La carne de animales silvestres tiene un mercado amplio en África central y occidental. La demanda ha crecido durante los últimos años, y con ello el comercio y hasta consumo de animales como los chimpancés. La caza furtiva con fines comerciales también se practica para vender a los chimpancés como mascotas y para usar partes corporales como remedios medicinales.

Para los bonobos, la caza furtiva comercial es la mayor amenaza.

Las enfermedades infecciosas son un preocupante factor de mortalidad, en especial en los hábitats cercanos a las poblaciones humanas.

Otras amenazas son:

-Enfermedades.

Comparten el 98 por ciento del material genético con el ser humano, pero esta similitud es evidente también en algunas enfermedades. Las enfermedades infecciosas son un preocupante factor de mortalidad, en especial en los hábitats cercanos a las poblaciones humanas ya que los expone a las enfermedades del Homo sapiens, y viceversa. Los chimpancés del centro de África han sido afectados por el virus del Ébola, lo que ha reducido drásticamente las poblaciones. El Virus de Inmunodeficiencia en simios es un caso especial, pues aunque no genera graves problemas en los chimpancés, para los humanos es mortal.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las enfermedades infecciosas son la principal causa de muerte en los chimpancés comunes de Gombe, Taï y Mahale.

Esfuerzos de conservación

Todos los chimpancés son animales legalmente protegidos en sus áreas de distribución, y muchos viven en zonas naturales protegidas, como los parques nacionales de Gombe, Taï, Salonga y Kibale. Esto ayuda a que se eleven sus posibilidades de supervivencia, ya que quien se atreva a cazar o comerciar con ellos, se hace acreedor a castigos de diversa índole.

Sin embargo, es bien sabido que no siempre se cumple la misión. Muchas organizaciones gubernamentales, no gubernamentales, nacionales, internacionales, de investigación y de educación, etcétera, están preocupadas por la persistencia de la caza furtiva y de la deforestación, por lo que algunos también han atacado el problema desde la raíz: la educación.

Esfuerzos de conservación para los chimpancés.

Chimpancé en un centro de rehabilitación.

La concienciación sobre la ecología y el estado de conservación de los chimpancés es el primer paso para protegerlos. Se han realizado esfuerzos de educación para la conservación y la promoción de alternativas para las amenazas como la tala y la caza. En la República Democrática del Congo, los esfuerzos en pro de los bonobos son escasos e insuficientes, y solo la presencia y actividad de las Organizaciones No Gubernamentales constituye una esperanza para su estabilidad a largo plazo.

Una acción importante es la gestión de las áreas naturales protegidas, pero, tal como está la situación, también de santuarios. Estos recintos mantienen cautivos o semicautivos a los chimpancés para rehabilitarlos y después devolverlos a sus hábitats naturales. Algunos individuos llegan después de haber sido víctimas de maltrato o tras haber sido arrebatados de las manos de cazadores o comerciantes. Organizaciones como el Instituto Jane Goodall (Jane Goodall Institute, JGI) a menudo confiscan huérfanos chimpancés bebés y los envían a centros de rehabilitación para proveerles los cuidados y la atención necesaria para su desarrollo. Los chimpancés dependen de sus madres, y el hecho de separarlos de ellas constituye el primer acto de crueldad.

El monitoreo de las poblaciones e incluso su estudio son parte de su conservación. Porque quien los conoce, los comprende y entiende que sin ellos, el mundo es menos bueno.

 

Fuentes:

http://www.worldwildlife.org/species/chimpanzee

http://wwf.panda.org/what_we_do/endangered_species/great_apes/bonobo/

http://www.iucnredlist.org/details/15932/0

http://www.iucnredlist.org/details/15933/0

https://www.wcs.org/our-work/species/chimpanzees

 

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